El paso de los cruceros por Puerto Madryn dejó algo más que postales de turistas en la costa: más de 62 mil visitantes pasaron por la ciudad durante la temporada 2025/2026, consolidando al puerto como uno de los puntos más activos del turismo marítimo en la Patagonia.
El dato surge de un balance preliminar que contabiliza 33 recaladas entre octubre y marzo, en un ciclo que mantuvo un ritmo sostenido de arribos y que volvió a posicionar a la ciudad dentro de los itinerarios internacionales del Atlántico Sur. Aunque resta el cierre oficial, los números permiten dimensionar el impacto en la economía local.
El movimiento no se limitó al puerto. Cada arribo implicó circulación en distintos sectores, desde transporte hasta gastronomía, con una dinámica que se intensificó en momentos de alta concentración de buques. En una sola semana de febrero, por ejemplo, se vendieron más de 4.000 excursiones, lo que evidencia el efecto directo sobre el turismo regional.
Las preferencias de los visitantes también dejaron datos concretos. El 50% eligió Punta Tombo, mientras que el 30% se inclinó por Península Valdés y otro 15% visitó Punta Loma, confirmando el peso de los atractivos naturales como principal motor de las recorridas.
La temporada también mostró diversidad en el perfil de los barcos. Por un lado, grandes buques concentraron volumen de pasajeros, mientras que por otro embaraciones más pequeñas apuntaron a segmentos premium o de expedición, ampliando la oferta turística y el tipo de visitante que llega a la ciudad.
Uno de los protagonistas fue el Celebrity Equinox, que completó siete recaladas y movilizó 28.119 cruceristas entre pasajeros y tripulantes a lo largo de la temporada. La continuidad de este barco ya está confirmada para los próximos años, con nuevas escalas previstas, lo que refuerza la previsibilidad del circuito.
El cierre del ciclo estuvo marcado por el arribo del Le Boréal el 20 de marzo, un buque de menor porte que refleja el crecimiento de propuestas más exclusivas dentro del turismo marítimo. Este tipo de escalas aporta otro perfil de visitante y suma valor a la oferta local.
Más allá del volumen, la operatoria portuaria también dejó señales relevantes. Durante marzo, cambios en itinerarios por condiciones climáticas en otros destinos obligaron a reorganizar arribos en Madryn. En ese contexto, el puerto logró sostener la actividad sin interrupciones, incluso con escalas simultáneas no previstas.