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Patagonian Wines – La bodega más austral de Latinoamérica

· 31 Ago 2014 ·
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La bodega más austral de la Argentina (y de América toda) se ubica en la localidad de El Hoyo, provincia del Chubut, a escasos 18 kilómetros de la rionegrina población de El Bolsón. Su nombre, bien conocido, es Patagonian Wines S.A. Su propietario es Bernardo Weinert.

Patagonian Wines ocupa un espacio de casi treinta hectáreas, de las cuales se cultivan 25, y en las que se producen varietales Merlot, Pinot Noir, Chardonnay, Riesling y Gewí¼rztraminer; su origen es, como mínimo, delicadamente poético: Weinert, viejo aficionado a la pesca, al presenciar una y otra vez las certezas de las riquísimas frutas finas que produce la región, se aventuró a predecir que el mismo fenómeno podía generarse con las uvas. La idea estaba en ciernes. Y junto a Pablo Adrión la pusieron en marcha. El germen de Patagonian Wines estaba en movimiento. Los primeros testeos comenzaron en El Bolsón, precisamente en el cerro Piltriquitrón.

Las cualidades de la zona para que las fronteras de la vitivinicultura se amplíen hacia las profundidades patagónicas son varias. Entre ellas se puede mencionar la gran amplitud térmica que existe entre el día y la noche, además de la extendida exposición solar de los faldeos y las largas jornadas de verano, detalles todos que influyen de manera decisiva (y positiva) en el proceso de maduración de las uvas, que logran aromas y colores especiales y particulares. Las uvas, en este marco, crecen fuertes y sanas, aunque el peligro -descartado completamente el granizo- son las “heladas tardías”, que sin embargo son mucho más intensas e implacables en los valles que en los faldeos de las montañas.

El Hoyo, particularmente, reúne algunas condiciones básicas para la puesta en marcha de un proyecto de esta naturaleza (el clima es suave, temperaturas bajas) y los distintos varietales demoran más tiempo en desarrollarse. Las distintas cepas “Merlot, Pinot Noir, Chardonnay Gewí¼rztraminer, por ejemplo- también se plantan en Mendoza. La finalidad de sembrarlas “tan al sur” es maximizar la concentración de calidad (aunque el resultado final implique que disminuyan un tanto los rendimientos).

Los vinos de Patagonian Wines son aromáticos, ligeros, de buena acidez. El tinto es Piedra Parada, elaborado en base a cortes de uvas Merlot y Pinot Noir; el blanco, Faldeo de Epuyén, se obtiene a partir de uvas Chardonnay y Riesling. El sanjuanino Darío González Maldonado, ingeniero agrónomo, es el director técnico de la bodega (tanto en cuestiones directamente vinculadas con las cuestiones técnicamente agrarias como las enológicas).

“Mientras tengas tu propia filosofía y la mantengas durante el transcurso de los años, estarás en buen camino”, argumentó Bernardo Weinert alguna vez. Patagonian Wines es la evidencia incontrastable de que todavía tiene razón.

PIEDRA PARADA

Piedra Parada es una gran e impresionante mole de piedra de origen volcánico, que se encuentra solitaria en medio de una gran llanura.

Esta piedra tiene una base de 100 metros y 240 metros de altura. Muy cerca de ella se encuentra la entrada al Cañadón de la Buitrera, un “embudo” de cinco kilómetros de largo que acompaña un arroyo en todo su recorrido; este cañadón cuenta con paradores de 40 metros y raras formaciones geológicas.

A través de una excavación arqueológica se estableció la existencia de pueblos hace más de 5 mil años, la ocupación humana más antigua de toda la zona. Todo el camino se encuentra repleto de aleros con pinturas de origen rupestre, troncos petrificados y fósiles marinos.

Todas las épocas del año son aptas para visitar la zona, dado que el clima es del tipo estepario y las lluvias son poco frecuentes y los veranos aridos. No hace tanto frío como en la zona cordillerana de la Patagonia una nueva e interesante opción para la siembra de vides. Los meses más atractivos son de octubre a marzo, por los diversos tonos de verde de los álamos y sauces. Pero los amarillos, rojizos y ocres del otoño le dan un colorido especial al paisaje.

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