La Luna se pone roja en la madrugada y el país queda en primera fila
Un eclipse lunar total ocurrirá en la madrugada del martes y Argentina será uno de los mejores lugares para verlo. La Luna podría verse roja hasta 82 minutos si el cielo está despejado.
No todos los eclipses se miran igual desde cualquier punto del mapa, y esta vez Argentina aparece con ventaja. En la madrugada del martes, un eclipse lunar total va a teñir la Luna llena de tonos rojizos durante más de una hora. Si el cielo acompaña, el fenómeno podrá verse completo desde casi todo el territorio nacional, lo que convierte al país en uno de los mejores lugares para seguirlo.
El dato más atractivo del evento está en la fase que le da su apodo popular: la “Luna de Sangre”. Según la información citada por Noticias Argentinas, la Luna permanecerá roja hasta 82 minutos. Esa franja concentra el momento más buscado, cuando el color pasa del rojo oscuro al naranja cobrizo y la superficie se vuelve mucho más fácil de distinguir a simple vista.
La duración total del eclipse será mucho más extensa que ese tramo. El fenómeno se estira por más de cinco horas si se suman las etapas parciales y penumbrales. Esa extensión ofrece un margen amplio para quien no llegue justo al instante de la totalidad, aunque el impacto visual más fuerte aparece cuando la Luna entra por completo en la sombra más intensa.
En horarios locales, la secuencia arranca temprano y obliga a mirar el reloj más que al calendario. Para Argentina, Uruguay y Chile, el inicio penumbral está previsto a las 05:44. El momento de máximo del eclipse llega a las 08:34, y el fin penumbral se ubica a las 11:22, de acuerdo con el detalle incluido en la fuente.
El fenómeno ocurre cuando la Tierra se ubica entre el Sol y la Luna, y el satélite entra en la sombra terrestre, conocida como umbra. En ese trayecto, la atmósfera “filtra” la luz: dispersa las longitudes de onda más cortas y deja pasar las rojas, que tiñen la superficie lunar. Por eso el color no se presenta como un rojo uniforme, sino como una paleta que puede variar según la intensidad del oscurecimiento.
Aunque Argentina aparece como un gran punto de observación, el eclipse también se verá desde gran parte del planeta. La fuente incorpora una referencia de la NASA para ubicar el mapa global del evento. “La totalidad será visible al anochecer desde el este de Asia y Australia, durante toda la noche en el Pacífico y a primera hora de la mañana en América del Norte y Central y en el extremo occidental de Sudamérica”, señaló ese informe.
Esa ventana matinal en Sudamérica explica por qué el país queda “bien parado” para mirar el cielo antes de que el día avance. La totalidad no se repetirá con estas características, al menos, por dos años, según el cable citado. Para quienes siguen fenómenos astronómicos, esa distancia temporal vuelve más tentadora la idea de no dejarlo pasar.
La buena noticia es que el eclipse lunar no trae el cuidado que sí exigen los solares. La observación no representa riesgo para la vista, incluso sin filtros, porque la Luna no emite luz propia y el brillo no lastima como el Sol. En cambio, lo que sí pesa es la posibilidad concreta de encontrar cielo despejado en el horario del evento.
Ahí entra el factor que define la experiencia en cualquier ciudad: la contaminación lumínica. Cuanto más oscuro sea el entorno, más fácil resulta distinguir los matices rojizos y los cambios sobre la superficie. Si el cielo se muestra limpio, un par de binoculares o un telescopio pueden realzar detalles, pero el espectáculo principal se ve igual a simple vista.
La madrugada del martes, entonces, ofrece una escena simple y rara: un eclipse largo, un tramo rojo de 82 minutos y un país con visión privilegiada si el tiempo no se mete en el medio. Entre las 05:44 y el mediodía, la Luna va a cambiar de aspecto varias veces, y el pico está marcado a las 08:34. En ese margen, el cielo puede regalar una postal que no aparece todos los años.
Fuente: LU17