El Parque Los Alerces reabre sus puertas al turismo mientras mantiene bajo lupa los focos activos

· 6 Mar 2026 ·

 

La Comarca Andina comienza a respirar un aire de alivio, aunque no exento de cautela. Tras semanas de combate intenso contra el fuego, el Parque Nacional Los Alerces ha iniciado una reapertura casi total de sus servicios turísticos, una noticia vital para la economía regional en este cierre de temporada. Sin embargo, la emergencia no ha concluido: el personal de guardaparques y brigadistas mantiene un esquema de vigilancia crítica ante el pronóstico de altas temperaturas.

Una reapertura estratégica y segura en Los Alerces 

El retorno de los visitantes no es un regreso a la normalidad absoluta, sino una reactivación asistida. Actualmente, la mayoría de las áreas recreativas, senderos y excursiones emblemáticas —como el Alerzal Milenario y el Glaciar Torrecillas— ya están operativas.

Zonas con protocolos: En sectores sensibles como la navegación por el Lago Menéndez hacia Puerto Chucao, se han implementado acompañamientos especiales para garantizar la seguridad en áreas que aún muestran las huellas del incendio.

Servicios: Casi la totalidad de las concesiones están activas, con excepciones mínimas como el Camping Arrayanes, que aún permanece cerrado.

El desafío de los perímetros calientes

A pesar de la ausencia de columnas de humo visibles gracias a las lluvias recientes en Los Alerces, el estatus de los incendios de La Tapera y Puerto Café sigue siendo de «contenidos». La preocupación radica en las 17.000 hectáreas afectadas, donde el calor extremo podría reactivar puntos calientes subterráneos.

La estrategia de prevención actual se divide en dos frentes:

Monitoreo Aéreo: Un avión observador sobrevuela diariamente el perímetro para detectar cualquier anomalía térmica.

Patrullaje Terrestre: A partir de las 14:00 horas, el horario de mayor riesgo por temperatura, las cuadrillas inician recorridas exhaustivas para intervenir de forma inmediata ante cualquier foco.

El reclamo por la intencionalidad

Más allá de la logística de combate, la administración del Parque ha sido enfática en la necesidad de respuestas judiciales. Si bien algunos focos fueron naturales (rayos), otros, como el de La Tapera, han sido denunciados como intencionales. El objetivo es claro: que el esfuerzo humano y el enorme gasto de recursos estatales no queden en la impunidad ante un flagelo que se repite año tras año.

Hacia la reconstrucción post-incendio

Superada la fase crítica de las llamas, el Parque Nacional —sitio declarado Patrimonio Mundial— enfrenta ahora el desafío de la reestructuración. Esto incluye no solo la recuperación del paisaje, sino el apoyo socioeconómico a los pobladores que perdieron infraestructura y el impulso de eventos deportivos y recreativos para atraer nuevamente al turismo masivo, pieza clave para sanar las finanzas de la región.