El sector turístico de la cordillera ha comenzado a prepararse para un hito que cambiará el ritmo de la región. La previsión de un fenómeno astronómico de impacto mundial para febrero de 2027 ya genera un intenso movimiento en Esquel, donde prestadores de servicios y autoridades locales proyectan un arribo histórico de visitantes tanto de Argentina como del exterior.
El calendario marca el 6 de febrero de 2027 como el día en que la ciudad se transformará en uno de los puntos geográficos más codiciados del planeta. El motivo es un eclipse solar anular, un evento donde la Luna se alinea con el Sol creando el famoso efecto de «anillo de fuego».
Este suceso no solo atrae a expertos en astronomía, sino a un perfil de turista que busca vivencias irrepetibles en entornos naturales, lo que garantiza un flujo de público con gran capacidad de consumo para la economía regional.
Para aprovechar este interés, se ha lanzado una estrategia de promoción que ya tuvo su primera escala en la Casa del Chubut. Allí, ante agencias de viajes y periodistas del sector, se presentó a Esquel como un destino líder en astroturismo.
«Estamos frente a una posibilidad única de potenciar nuestra marca ciudad a través del eclipse», explicó Walter Torres, secretario de Turismo, Deporte y Cultura, quien además confirmó que habrá una nutrida agenda de actividades científicas y recreativas.
La exclusividad de los cielos patagónicos
Uno de los grandes diferenciales de la zona es su ubicación exacta respecto a la trayectoria del fenómeno. La franja de anularidad pasará muy cerca de la ciudad, lo que ofrece una nitidez superior en comparación con otros destinos.
Tal como se detalla en una reciente cobertura del portal web LU17, esta condición geográfica, sumada a la bajísima contaminación lumínica, coloca a Esquel en la cima de los circuitos especializados. Además, la importancia de este evento radica en su exclusividad: un fenómeno de esta magnitud no volverá a cruzar el cielo de la región hasta el año 2048.
La propuesta local, resumida en el lema «Venís por el Eclipse, te quedás por todo lo demás», apunta a que el visitante extienda su estadía para disfrutar del Parque Nacional Los Alerces y otros atractivos. Esto implica un reto logístico para la hotelería y la gastronomía, que deberán prepararse para una demanda que promete superar los récords de las temporadas más altas.
Según el guía especializado Pablo Gerez, la zona de Esquel será el mejor lugar del mundo para presenciar el eclipse. Con esta premisa, la ciudad ya trabaja para que la experiencia sea impecable, consolidando a la cordillera como un referente del turismo de eventos a nivel global.