La majestuosa ciudad de Esquel, puerta de entrada a los tesoros naturales de la Patagonia, ha captado la atención de uno de los grupos hoteleros más influyentes del planeta. Representantes de Choice Hotels International realizaron recientemente una visita estratégica a la localidad, evaluando terrenos y proyectos que podrían transformar radicalmente la oferta de alojamiento de alta gama en la región cordillerana.
Este movimiento responde a la nueva Ordenanza de Promoción a las Inversiones Turísticas, una iniciativa liderada por el intendente Matías Taccetta que busca seducir a capitales privados mediante incentivos técnicos y fiscales, facilitando el desembarco de marcas de prestigio mundial en suelo chubutense.
Durante la visita, los ejecutivos del grupo internacional —que gestiona marcas icónicas como Radisson— recorrieron puntos clave de la ciudad. Estas «site inspections» no fueron azarosas; contaron con el soporte técnico de la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación y el acompañamiento del Ministerio de Turismo de Chubut.
El objetivo es claro: potenciar a Esquel como un destino estratégico para el turismo de lujo, aprovechando su entorno natural privilegiado para captar un segmento de viajeros más exigente.
Tal como lo ha dado a conocer el portal informativo ADNSur, estas gestiones forman parte de una agenda de promoción internacional que busca consolidar el potencial paisajístico de la cordillera con una infraestructura de estándar global.
Para entender la magnitud de esta posibilidad, es necesario analizar quién es Choice Hotels International. Con más de ocho décadas de historia, se posiciona como el tercer grupo hotelero más grande del mundo y destaca por ser un modelo de franquicias exitoso a nivel global.
Alcance masivo: Opera más de 7,500 hoteles.
Huella global: Presencia consolidada en 40 países.
Marcas premium: Su portafolio incluye nombres como Radisson, Comfort Inn y Cambria Hotels.
El interés por la cordillera argentina no es una coincidencia. Es el resultado de reuniones de alto nivel entre referentes de la cadena para Latinoamérica y el Caribe y autoridades nacionales, quienes ven en Esquel un diamante en bruto listo para ser pulido.
De concretarse la llegada de una de estas banderas internacionales, no solo se ampliaría la capacidad de camas en la provincia, sino que se generaría un impacto directo en el empleo local y el ingreso de divisas, marcando un hito histórico para el desarrollo turístico de la región.