Eliminan el canon en Los Alerces tras los incendios. De esta manera, alivian costos a prestadores turísticos. La medida representa un respaldo directo de Chubut y Parques Nacionales.
Tras los incendios que afectaron al Parque Nacional Los Alerces, el Gobierno eximió del pago de canon 2025-2026 a prestadores turísticos. La medida busca aliviar costos en un escenario de caída operativa. Además, acompaña la recuperación ambiental en marcha en uno de los destinos naturales más emblemáticos de la Patagonia.
Con circuitos restringidos, tareas de evaluación técnica y menor flujo de visitantes en plena temporada de verano, la decisión se concretó formalmente. La Administración de Parques Nacionales (APN) y el Ministerio de Turismo de Chubut avanzaron con la eximición del canon correspondiente a los períodos 2025 y 2026. El beneficio abarca a concesionarios y prestadores habilitados dentro del área protegida.
El canon que deben abonar los concesionarios dentro de los parques nacionales representa un costo fijo significativo. Afecta directamente a operadores de excursiones lacustres, servicios gastronómicos, campings y otras prestaciones.
En escenarios normales, ese pago forma parte de la estructura regular del negocio. Sin embargo, ante eventos extraordinarios como incendios forestales, el esquema no contempla automáticamente contingencias. Esto deja a los prestadores expuestos a asumir costos aun cuando la operatoria se reduce o se interrumpe parcialmente.
La eximición funciona, en ese sentido, como una herramienta de contención financiera. Si bien no compensa la eventual pérdida de facturación durante los días de afectación, reduce presión sobre márgenes ya golpeados por cancelaciones y menor demanda.
Autoridades del parque, dependiente de la Administración de Parques Nacionales, mantuvieron reuniones con concesionarios y actores locales. El objetivo fue coordinar la reapertura gradual de servicios y definir prioridades operativas. El propósito inmediato es garantizar condiciones de seguridad y restablecer los circuitos más demandados. Todo ello se realiza en paralelo con tareas de restauración ambiental.
Para el sector privado, la clave será recuperar previsibilidad. Más allá del alivio fiscal puntual, la planificación de la próxima temporada dependerá del ritmo de rehabilitación de áreas afectadas. Asimismo, influirá la estrategia de comunicación para reposicionar el destino.
La decisión en Los Alerces abre un debate más amplio dentro del sistema de áreas protegidas. Se analiza cómo incorporar mecanismos ágiles de contingencia frente a eventos que impactan la actividad turística. En los últimos años, incendios y fenómenos ambientales severos dejaron de ser episodios aislados. Por el contrario, se convirtieron en riesgos estructurales del negocio en destinos de naturaleza.
La eximición del canon aparece como una respuesta reactiva ante la emergencia. El desafío hacia adelante será avanzar en esquemas preventivos que otorguen mayor resiliencia financiera a los prestadores que operan dentro de parques nacionales. En un escenario donde la sostenibilidad ambiental y la sustentabilidad económica deben convivir, la recuperación de Los Alerces será también una prueba de gestión para el modelo concesionario en áreas protegidas.
En cuanto a la actividad turística, desde el pasado viernes se encuentran habilitadas todas las propuestas de navegación recreativa en el Lago Futalaufquen. También se autorizó el tránsito a motor en los ríos Arrayanes y Rivadavia. Las sendas de la Zona Centro abren a primera hora. Por su parte, el acceso al sendero Cerro Dedal requiere registro previo. Para realizar la senda hacia el Lago Krügger es obligatorio inscribirse en el Centro de Visitantes de Villa Futalaufquen.
Por el contrario, los senderos ubicados en la zona afectada por el incendio y el sector de la Pasarela del Río Arrayanes permanecen cerrados de manera preventiva. La medida se mantendrá hasta que se completen las evaluaciones técnicas de seguridad. El parque volvió a registrar una importante afluencia de visitantes durante el fin de semana largo. Este marco combina la reapertura progresiva de servicios, un trabajo institucional articulado y el monitoreo permanente de la situación ambiental.