La combinación de paisajes naturales, el calendario de fiestas populares y una oferta de servicios renovada atrajo a miles de visitantes, inyectando una cifra millonaria a la economía local y superando ampliamente las estadísticas del año anterior.
El corazón del turismo chubutense, sus Áreas Naturales Protegidas (ANP), registró un crecimiento del 14% en comparación con 2025. Según datos del Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas, más de 11.000 personas recorrieron los santuarios naturales entre el 13 y el 17 de febrero.
Península Valdés se posicionó como el destino predilecto con más de 6.500 ingresos, marcando un notable ascenso del 32% respecto al ciclo pasado. Por su parte, la pingüinera de Punta Tombo recibió a casi 1.900 turistas, mientras que destinos como Piedra Parada y el Bosque Petrificado de Sarmiento también mostraron una dinámica positiva. Según información extraída del medio Radio3cadenapatagonia, el movimiento incluyó un fuerte componente de residentes provinciales, reforzado por el turismo nacional e internacional.
El impacto económico total en Chubut superó los 5.000 millones de pesos, con una ocupación provincial que promedió el 55%. Sin embargo, varias localidades alcanzaron el 100% de ocupación gracias a la celebración de sus fiestas tradicionales, como los Carnavales de Dolavon, la Fiesta Provincial de la Energía en el Dique Ameghino y la Fiesta del Río en Playa Unión.
Puerto Madryn fue otro de los puntos altos del fin de semana, con un 70% de ocupación general y picos del 81% en hotelería de alta categoría. En la cordillera, Esquel y Trevelin mantuvieron un flujo constante cercano al 50%, apuntalado por promociones de 3×2 en alojamientos y eventos como la Expo Esquel Verano 2026.
Atractivos icónicos como «La Trochita» y el avistaje de toninas en Playa Unión también operaron con gran éxito de pasajeros.