Los Cipreses suma experiencias rurales y busca que el viajero se quede un día más

· 24 Feb 2026 ·

 

Los Cipreses aparece en el mapa cordillerano como una parada que muchos descubren de casualidad y terminan recordando por su ritmo propio. A la vera de la Ruta Nacional 259, el paraje combina paisaje, producción y vida comunitaria en un formato que no depende de grandes estructuras, sino de propuestas cercanas. Esa mezcla de naturaleza y trabajo local lo ubica como una referencia del turismo rural comunitario en la zona de Trevelin.

En los últimos días, la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Trevelin y sus Parajes volvió a poner el foco en el territorio, con una recorrida que buscó fortalecer la promoción y el acompañamiento en el lugar. La secretaria Cintia Figueroa visitó el Centro de Informes de Los Cipreses junto a informantes turísticas, en una agenda que se repite en distintos sectores del ejido municipal. La idea central es ordenar la oferta, mejorar la orientación al visitante y consolidar un turismo más distribuido.

El paraje se ubica a 30 kilómetros de Trevelin, sobre un corredor que conecta paisajes de bosque y campo con circuitos de pesca y caminatas. En ese trayecto, Los Cipreses se presenta como un destino donde la identidad productiva se ve, se prueba y se conversa, lejos de la lógica de “pasar y seguir”. La propuesta se apoya en el arraigo y en una relación directa con quienes viven y producen en la zona.

En Los Cipreses, la lista de experiencias no se reduce a una sola actividad y eso explica por qué algunos visitantes vuelven con más tiempo. Hay artesanías y producción local, propuestas gastronómicas con sello propio y alternativas que combinan campo y paisaje. También aparecen opciones que invitan a recorrer con calma, como los senderos y los espacios vinculados a historias y cultura del lugar.

Entre las actividades destacadas, se mencionan cabalgatas, viñedos y propuestas asociadas a la piscicultura, que refuerzan el perfil productivo del paraje. A eso se suma la pesca deportiva, que encuentra en la región un atractivo permanente para quienes buscan ríos y entornos de montaña. El resultado es una oferta que no queda atrapada en una sola temporada, porque mezcla experiencias al aire libre con circuitos que funcionan durante todo el año.

El hospedaje también aparece como parte del circuito y no como un detalle de última hora. Los Cipreses ofrece opciones de hospedaje rural, una alternativa que suele potenciar el contacto con la comunidad y con la dinámica del lugar. Dormir en el paraje cambia el recorrido, porque permite entrar en actividades que no se resuelven en una visita fugaz y abre margen para sumar gastronomía y paseos sin apuro.

Además, el paraje suma museos e historias que reflejan la identidad y el arraigo de sus pobladores, un componente que le da contenido a la experiencia más allá de la postal. Las chacras forman parte del entramado productivo y funcionan como puerta de entrada a una forma de vida que combina trabajo, memoria y paisaje. En ese cruce, la visita se vuelve más completa cuando el viajero entiende qué produce la zona y cómo se organiza la comunidad.

En ese contexto, el Centro de Informes cumple un papel práctico y, a la vez, estratégico para el desarrollo turístico. Su función es orientar a quienes llegan, ordenar recorridos y difundir alternativas que muchas veces quedan invisibles si no hay acompañamiento. También apunta a promover un turismo “distribuido”, con propuestas que se reparten entre distintos sectores del ejido y evitan concentrar todo en un solo punto.

Fuente: LU17