El cierre del verano en Puerto Madryn dejó una postal que el Municipio leyó como señal de época: espectáculos masivos, públicos que se fueron alternando noche a noche y una grilla que mezcló estilos que antes no convivían en un mismo espacio. El secretario de Cultura, Hermán Müller, sostuvo que la temporada se desplegó “en distintos espacios, no solamente en la costa” y ubicó al playón municipal como uno de los puntos donde se midió la respuesta social. “Se vieron espectáculos masivos”, afirmó, y remarcó que la convocatoria se sostuvo con una dinámica particular: “una afluencia masiva que se fue renovando de público”.
Esa idea de “renovación” no aparece como un detalle menor en la lectura oficial, porque sugiere un cambio en la manera en que la ciudad consume cultura al aire libre. Müller describió que al principio predominó un perfil más familiar, pero después el escenario atrajo a la juventud sin romper el clima general. “Vino la juventud que antes estaba un poco más la familia”, dijo, y sumó un dato que buscó despejar prejuicios frecuentes alrededor de los eventos grandes: “en un marco de festejo y de tranquilidad”. Para el funcionario, las condiciones también acompañaron y ayudaron a sostener la circulación: “además eran noches espectaculares cada una”.
La programación, según explicó, apostó a un abanico amplio que no siempre aparece en la agenda municipal. El secretario puso como ejemplo que parte de los artistas “nacieron en nuestros talleres” y enumeró nombres y estilos para mostrar esa diversidad, una combinación que, en su mirada, refleja cruces generacionales y nuevos hábitos de consumo cultural.
El área pretende mostrarse como un engranaje que busca integrar iniciativas ya existentes. Müller marcó que hay “muchos hacedores culturales que estamos escuchando” y planteó que la agenda no depende solo de lo que organiza la Subsecretaría. “No es solamente lo que organizamos nosotros desde la subsecretaría”, sostuvo, y ubicó ahí una línea de gestión: “hay que articular” con centros y actores culturales que ya trabajan en la ciudad.
En esa lógica, anticipó un proyecto que todavía no tiene fecha exacta, pero ya se discute con actores y con el Ejecutivo municipal: un encuentro de murgas con anclaje regional. Müller contó que “empezamos a trabajar con la gente del Tablado y las murgas que estuvieron en nuestros carnavales” y adelantó la intención de darle escala patagónica. “Vamos a organizar un encuentro patagónico de murgas acá en Puerto Madryn”, anunció, y señaló que la idea ya se conversó con el intendente.
La articulación, en el relato del funcionario, también incluye recuperar vínculos institucionales y volver a poner en marcha actividades que habían quedado en pausa. En esa línea mencionó que se trabaja “con la Casa de Galicia” y que hay propuestas que vuelven a activarse: “algunas actividades que retomamos”. La estrategia aparece, además, como una manera de sostener presencia cultural sin depender únicamente de grandes presupuestos o de eventos aislados, con una agenda que combine Estado, instituciones y organizaciones.
Otro tramo de la entrevista corrió el eje hacia fechas sensibles y eventos que, aunque los impulsen otras áreas, también atraviesan la vida cultural local. Al ser consultado por el 2 y el 3 de abril, Müller ubicó el “vía crucis submarino” como un acontecimiento que organiza Turismo, pero con peso cultural y simbólico. “Es un evento que organiza la Secretaría de Turismo, pero es un evento cultural y religioso a la vez”, expresó, y agregó que también funciona como “un evento de promoción”. En ese marco, señaló que se suman otras propuestas como la “Feria de los Pescadores Artesanales” y la “fiesta de los pescadores”, donde Cultura planea acompañar “con alguna actividad puntual”.
La nota, además, dejó una referencia directa al trabajo conmemorativo por el 50 aniversario del golpe, con participación de múltiples sectores. Müller contó que “tuvimos una reunión en la Casa de la Cultura con la multisectorial que organiza el 50 aniversario del golpe” y explicó que desde el área se abren espacios para sostener esa agenda. “Desde Cultura también aportamos nuestros espacios para que se pueda conmemorar”, remarcó, y definió el sentido de ese acompañamiento: “siempre hay que tenerlo presente en la memoria de todos”. Para el funcionario, la reunión resultó “muy interesante” y la colaboración se enfoca en facilitar ámbitos y logística cultural.
Detrás de esa búsqueda de agenda amplia aparece un condicionante que se repite en distintas áreas municipales: la restricción presupuestaria. Müller lo dijo sin rodeos al explicar por qué la palabra “articulación” se vuelve central en la gestión cultural. “Estamos en situaciones complejas en cuanto a lo monetario o presupuestario”, afirmó, y planteó una salida práctica basada en acuerdos y trabajo conjunto. “Las ideas mancomunadas y articuladas es la única forma de salir adelante”, sostuvo, en sintonía con el pedido político que, según indicó, llegó desde el Ejecutivo local.
Fuente: LU17