El destino más emblemático de la provincia volvió a demostrar su liderazgo durante la última temporada estival. Según un reporte del portal web LA17, Península Valdés reafirmó su posición como el área natural más concurrida de Chubut, atrayendo a cerca de 80.000 personas entre enero y febrero.
La relevancia de este Patrimonio de la Humanidad trasciende la temporada de verano. Para dimensionar su impacto, basta con observar las estadísticas anuales: de los 500.000 turistas que recorren las Áreas Naturales Protegidas (ANP) de la provincia cada año, el 60% elige específicamente este destino.
La subsecretaria de Turismo, Magalí Volpi, destacó que estas cifras no son casualidad, sino el resultado de una oferta que combina playas extensas con el avistaje de fauna autóctona en libertad, como lobos marinos, pingüinos y guanacos.
Un factor clave en el movimiento económico de la zona fue la llegada de cruceros. Con más de 35.000 pasajeros arribando a las costas chubutenses, una gran parte de este flujo optó por excursiones hacia la Península, complementando el fuerte turismo nacional y regional que se volcó al área durante las vacaciones.
«El trabajo es permanente; Chubut tiene productos durante todo el año y la naturaleza es el producto por excelencia que buscan los turistas», señaló Volpi en declaraciones recogidas por LA17.
Aunque el verano cerró con éxito, el calendario turístico ya mira hacia adelante:
Temporada actual: Se transita la etapa de avistaje de orcas, un fenómeno único que atrae a fotógrafos y naturalistas.
Próximo hito: En junio comenzará la esperada temporada de ballenas, uno de los pilares del turismo provincial.
Para sostener este volumen de visitantes, la Administración de Península Valdés mantiene una colaboración estrecha con el gobierno provincial, enfocándose en el refuerzo de los cuerpos de guardafaunas y la mejora de la infraestructura operativa para garantizar tanto la seguridad del turista como la preservación del ecosistema.