La villa balnearia de Puerto Pirámides transita semanas decisivas en plena temporada de avistaje de ballenas, impulsada por el receso invernal en los principales centros urbanos del país. En ese marco, la localidad complementa su atractivo tradicional con experiencias innovadoras como la observación astronómica en la costa.
Este sábado desde las 18:30, la costa local se transformará en un observatorio a cielo abierto mediante una propuesta gratuita guiada por Patagonia Sky. La baja contaminación lumínica del firmamento patagónico ofrece un escenario idóneo para que familias y turistas aprecien las estrellas en un entorno natural único.
Por otra parte, la dinámica turística registra un constante movimiento de excursiones diarias. En declaraciones recopiladas por Parte de Pesca, la secretaria de Turismo local, Marcela Fernández, confirmó que el flujo de visitantes se mantendrá en ascenso durante esta semana y la próxima, empujado principalmente por los viajeros procedentes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires.
El inicio de la temporada estuvo marcado por una fuerte presencia de residentes chubutenses, beneficiados por campañas de descuento y promociones 2×1 en:
Paseos de avistaje marítimo.
Pernocte en establecimientos adheridos.
Acceso tarifado al área natural protegida.
Asimismo, la oferta recreativa del destino patagónico se expandió de forma notable en las últimas campañas. Más allá de la postal clásica de los cetáceos, la localidad ofrece alternativas de aventura como:
Stand-up paddle en aguas del golfo.
Cabalgatas dirigidas por senderos costeros.
Snorkeling con lobos marinos, ubicado a solo diez minutos de la lobería de Punta Pirámides.
La funcionaria municipal remarcó la importancia del impacto emocional que genera el contacto cercano con la fauna marina en su hábitat. La experiencia de avistar una ballena a escasos metros y escuchar su respiración constituye el motor principal que consolida a la villa marina como un punto de referencia internacional.
Finalmente, el constante crecimiento en la calidad de los alojamientos y la profesionalización de los servicios permiten que el destino atienda con solvencia tanto las excursiones de un día como las estadías prolongadas durante todo el invierno.