Con expectativas moderadas y una lectura atenta de los cambios en la conducta del turista.
Un fenómeno que atraviesa a distintos destinos del país y también se refleja en la región.
De acuerdo con LA17. Desde la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), Leandro Bruzzo explicó que el movimiento turístico se presenta dinámico y con decisiones menos previsibles.
En diálogo con el móvil de #LA17, señaló que el escenario actual se construye día a día, con un visitante que modifica sus hábitos de consumo y su forma de planificar las vacaciones.
Uno de los cambios más notorios aparece en la duración de las estadías, que ya no responden a esquemas prolongados en un solo lugar.
Bruzzo describió que hoy predominan combinaciones de destinos, escapadas y permanencias más flexibles.
Con turistas que ajustan su itinerario según la experiencia que encuentran al llegar.
En ese contexto, el representante de la AHT explicó que, si bien durante la temporada de fauna el promedio histórico rondaba entre dos y tres noches.
En este verano se observan reservas de cinco, siete e incluso ocho noches, que luego se articulan con otros puntos turísticos del país.
La antelación en las reservas también muestra un cambio marcado.
Según relató Bruzzo, en pleno verano se incrementa el fenómeno del visitante que llega sin reserva previa y decide extender su estadía una vez instalado.
“Es la persona que viene sin reserva, llega, le gusta el lugar y decide quedarse uno o dos días más”, explicó durante la entrevista.
Al analizar el perfil del turista, Bruzzo sostuvo que no se trata de un visitante completamente distinto.
Sino de alguien que busca ser sorprendido por la oferta del destino, más allá de los atractivos tradicionales.
“La búsqueda pasa por destinos que tengan servicios y opciones, no solo playa”, señaló.
En términos de números, la temporada muestra un comportamiento similar al año pasado, con una leve mejora en consultas y circulación.
Bruzzo afirmó: “Hasta ahora estamos más o menos empatando los números del año pasado, pero con un poco más de movimiento”.
y aclaró que las decisiones de último momento siguen siendo determinantes.
El turismo que llega al destino tiene un fuerte componente regional, con presencia de visitantes provenientes de ciudades cercanas.
Como Neuquén, La Pampa, Bahía Blanca y Comodoro Rivadavia.
Según explicó, también se mantiene el flujo de quienes utilizan la ciudad como punto de paso, aunque con estadías breves.
En relación a la conectividad, Bruzzo subrayó la importancia de recuperar enlaces aéreos que faciliten la llegada desde otros puntos del país.
“Córdoba siempre resulta fundamental porque conecta con muchas otras provincias”, expresó, al referirse a la necesidad de ampliar el abanico de visitantes.
Finalmente, al hablar de la experiencia del turista, destacó una valoración positiva del destino, especialmente en aspectos vinculados a la tranquilidad.
El cuidado de los espacios y la calidez de la ciudad.
“El que repite recalca por qué vuelve”, afirmó, y agregó que las condiciones del centro y las playas aparecen entre los puntos más mencionados por quienes visitan la zona.