El sector turístico de Puerto Madryn y los organizadores de grandes eventos unieron fuerzas. El objetivo es ofrecer servicios integrados que incluyan alojamiento, traslados y excursiones para los competidores y sus familias.
Las competencias que se realizarán durante septiembre en Puerto Madryn prometen ser mucho más que simples desafíos atléticos. Recientemente, agencias de viajes, prestadores y referentes del sector coordinaron acciones para diseñar propuestas comerciales completas. De esta manera, cada deportista y acompañante podrá acceder a opciones armadas de hospedaje, gastronomía y paseos en el destino.
La jornada de vinculación reunió a las agencias locales con los equipos detrás de dos eventos emblemáticos del calendario regional. Durante el taller, los organizadores compartieron los detalles de las pruebas para que los agentes diseñen paquetes a la medida de los visitantes. La actividad contó con el liderazgo de la Secretaría de Turismo local, acompañada por el Madryn Bureau y coordinadores de las carreras.
De acuerdo con una reciente publicación del portal Deproa, esta articulación busca transformar la llegada masiva de atletas en un movimiento económico continuo para toda la comunidad.
En este sentido, el turismo deportivo en Puerto Madryn se consolida como una oportunidad para extender la estadía de los viajeros. El visitante no solo llega para competir, sino que decide quedarse varios días para disfrutar de los atractivos naturales de la zona.
Ambas competencias coinciden con un momento clave del año: la temporada de avistaje de ballenas. Esta afortunada superposición añade un valor incalculable a la agenda, permitiendo fusionar la actividad física con paisajes costeros únicos en la Patagonia.
Destino Madryn (6 de septiembre): Ofrecerá exigentes circuitos de trail running con distancias de 6K, 15K, 25K, 35K y 50K. Los recorridos atravesarán senderos, playas y acantilados frente al Golfo Nuevo.
Vuelta Ballenas (20 de septiembre): La tradicional joya del ciclismo de montaña contará con una prueba competitiva de 65 kilómetros y una alternativa de cicloturismo de 35 kilómetros por caminos rurales.
Es fundamental destacar que este tipo de eventos moviliza a un gran número de personas, incluyendo cuerpos técnicos, familiares y amigos. Por lo tanto, el beneficio económico se distribuye de manera directa en hoteles, restaurantes, transportes y agencias de excursiones. Asimismo, la iniciativa ayuda a mitigar la estacionalidad, atrayendo nuevos públicos en épocas que antes eran consideradas bajas.
El desafío inmediato será transformar estas mesas de trabajo en productos tangibles y listos para la preventa. El éxito de la estrategia dependerá de que el sector público y privado presenten opciones accesibles, claras y atractivas antes del inicio de las competencias.